Para que los pájaros sin alas no paren de volar...
martes, 16 de octubre de 2012
La vida no es de color rosa, ni mucho menos. Pero hay está lo divertido, en convertir lo gris en rosa.
Antes soñaba con amores perdidos, abrazos perfectos o besos robados... Ahora huyo de todos y cada uno de ellos, haciendo que mis sonrisas sujetas dependan sólo de mi.
Es impresionante como en menos de un año la gente puede cambiar tanto, y con gente me refiero a mi, y con año me refiero a este.
Por los años aprendí que el amor duele y que estar solo no está tan mal.